EL CELULAR
Diego tiene sueño, no puede evitar el bostezo que se escapa de sus labios. Tal vez sea porque hoy se levantó muy temprano. Después de todo, las razones para hacerlo eran muy importantes.
Ya no soportaba ese celular desfasado, con la batería quemada, con la pantalla rota, de esa vez en la que se cayó, y ese escaso espacio de almacenamiento, ya está harto de borrar una y otra vez sus archivos.
Era un día importante, hoy dejaba atrás ese viejo celular y obtenía uno mejor. Si bien, Diego, en un inicio, amaba este celular, tanto que realizó demasiados sacrificios para obtener el dinero y comprarlo; después de la primera caída, todo cambió y empezó a dejar de servir, era inútil.
Con su nueva adquisición en las manos, sintió una vibración – ¡Mi primer mensaje! – Era su novia, la mejor para él.
Abigaíl, su novia, era una chica extremadamente feliz con él, ambos lo eran. Sin embargo, esto estaba mal, no había códigos, ya que era la exnovia de su mejor amigo. Muy hábil, ella sabía que Diego empezaba a ser el centro de atención, y su mejor amigo dejaba de serlo. Debido a esto, Abigaíl y Diego se acercaban cada vez más a tal punto de llegar a ser novios.
En aquel momento, Diego recuerda cómo la conoció, todo lo “bonito” que vivieron y que espera que siga siendo así en un futuro. Lamentablemente, no todo dura para siempre.
Pasó un tiempo desde ese magnífico día en el que compró el nuevo celular, Abigaíl y Diego regresaban de vacaciones y un estudiante nuevo se incorporaba al salón, una persona sobresaliente a primera vista. Lo que Diego no esperó fue que llamara la atención de su novia, el nuevo alumno se adecuaba a sus gustos, tenía en apariencia todo lo que ella imaginó como pareja ideal.
Él no se dio cuenta, pero, desde aquel momento, poco a poco, su novia perdió el interés en él y empezó a demostrarlo.
—… Y entonces todos nos reímos ¡Ja, ja, ja!—, se puso serio al notar que Abigaíl no le prestaba atención —Abigaíl, ¿me escuchaste?
—¡Ah! Sí, ¡Ja, ja, ja!— respondió casi por impulso —¡Oh!
A veces no se sentía escuchado, cancelaba sus citas para comer, cuando antes no era así, ella dejó de publicar momentos de ellos juntos en sus estados. Diego no se había percatado, debido a que estaba emocionado por un nuevo modelo de celular que salió, pues el que tenía actualmente, si bien, fue comprado hace unos meses, no se le podía comparar al nuevo modelo.
Los primeros días, Diego juraba que esta vez si trataría bien a su celular, lo cuidaría mucho y le duraría más dos años. Por ese motivo ponía alarmas para calcular el tiempo de carga, nunca lo dejaba conectado en la noche, tenía miedo dejarlo cargando toda la noche. Su celular funcionaba muy bien, era nuevo, después de todo. Estaba muy feliz, su nuevo celular era completamente diferente del anterior, ese que estaba tan maltratado, le daba pena el solo sacarlo en público, pero no le quedaba otra opción.
Desafortunadamente, llego el día en el que se le cayó su tan preciado nuevo celular, cuando cruzaba la pista y rebotó un metro al aire, la pantalla se rompió y se rayó por todos lados.
—No debí quitarle la carcasa al salir de casa, si tan solo hubiera sabido que esto pasaría – pensó mientras se lamentaba y una lagrimita se escapaba de sus ojos al mirar su celular ahí tirado.
Como no tuvo tiempo de comprar otro en ese momento, tuvo que soportar usar el antiguo por dos semanas, los efectos de ser arrollado por un carro de esa forma, fueron las fallas de la pantalla, cámara y batería, que duraba cada vez menos.
—¡No es posible que lo tenga que cargar dos horas para que al final se apague en menos de treinta minutos!
El tiempo pasaba y llegó aquel magnífico día en que se compró un celular nuevo, un modelo que le llamó la atención, debido a las funciones que mencionaron en el anuncio. Fue todo lo que él quería, era todo lo que necesitaba.
Con el inconveniente del celular solucionado, Diego al fin empezó a notar que algo iba mal con su novia y decidió preguntarle la razón del desinterés. Fue a buscarla a su casa y ella abrió la puerta sorprendida, lo miró durante unos segundos y dijo:
—Tengo algo que decirte.
No importa lo lento que fuera, Diego tenía el presentimiento de saber las siguientes palabras que diría su novia, quería hablar, sentía un nudo en la garganta y solo pudo mirarla en silencio.
Vio que ella parecía un poco vacilante, metió sus manos en los bolsillos, pero pareció como si finalmente se hubiera decidido, levantó la cabeza y lo miró directamente a los ojos.
—Terminamos, ya no me gustas y no tiene sentido seguir juntos. Pasé buenos momentos contigo en el pasado, pero los sentimientos que tuve por ti desaparecieron, sé que tienes buenas virtudes, eres muy lindo y atento, pero ya no quiero perder mi tiempo en una relación que no me hace feliz. Me gusta alguien más, esa persona me hace sentir todas las emociones que contigo sentí en algún momento, no, es incluso más fuerte cuando estoy con él. Espero sinceramente que, en el futuro, encuentres a alguien mejor, adiós Diego. —Y así cerró la puerta sin darle la oportunidad de decir algo.
Diego se sentía desorientado, claramente no entendía qué pasaba. Se fue caminando a su casa, en ese momento solo quería despejar su mente, caminó lentamente sin mirar alrededor sin molestarse en estar vigilante por si le robaban, no le preocupaba nada, debido a que no llevaba mucho dinero para evitar gastar de más, ahorrar rápido y comprar un nuevo celular. De hecho, ni siquiera le interesaba si le robaban, el celular que tenía ahora era el antiguo que se llevó por error, al salir, no servía para nada, apenas para llamar. Diego estaba destrozado.
Por alguna razón, mirando ese celular, de repente le vinieron a la mente muchos momentos vividos con Abigaíl, ahora que lo pensaba, después de que el chico nuevo entrara ella cambió su actitud, ya no era tan cariñosa con él, a veces tenía la sensación de que no quería que los vieran juntos, como esa vez que quiso tomar su mano en la facultad y ella lo evitó, le dijo que hacía calor y que sería incómodo. A veces parecía distraída mirando hacia la ventana, pero cuando ahora que lo piensa ¡El nuevo se sienta al lado de la ventana!
Las pequeñas acciones extrañas ahora tienen sentido, todo encaja. Diego no puede creer que sea tan ciego que no se haya dado cuenta, es cierto que estaba distraído por ahorrar y comprar el nuevo celular, por lo que ya no podía acompañarla por las tardes o dejaba de contestar sus mensajes seguidos porque su celular fallaba, pero solo fueron dos semanas ¡No puede ser que se aburra de él tan rápido!
Mientras caminaba, su mente se aclaró y seguía atando cabos, realmente le resultaba extraño que los sentimientos de Abigaíl hayan cambiado tan rápido. No podía entender cómo pudo cambiarlo por otro, sobre todo, en tan poco tiempo.
Aunque estuvo atrapado en sus pensamientos por un largo rato, las vibraciones del celular, ese que era un estorbo, terminaron irritando a Diego, era un recordatorio del calendario, el cual anunciaba el primer aniversario del día en que ocurrió su primer beso. Diego cayó en cuenta de que este viejo celular tenía todos estos detalles, que en su momento eran dulces, pero ahora eran incluso más pesados que el objeto en sus manos.
Quisiera o no, el tiempo pasó y los días lo llevaron a acostumbrarse a usar su nuevo celular, dejando de lado por completo el otro. En un principio, este celular era un completo extraño, no tenía nada.
Abigaíl, por su lado, se encontraba muy “feliz”, tenía el novio "perfecto", sinceramente, esa palabra le quedaba grande, pues no le prestaba atención, sin embargo, le gustaba presumir de ella con sus amigos. Abigaíl pensaba —Si fuera Diego…—, al final no se atrevía a terminar el pensamiento. Lamentablemente, era tarde.
Diego se dio cuenta de que su nuevo celular necesitaba ser configurado, ya que se había quedado dormido al no contar con sus alarmas programadas muy cuidadosamente. A veces, como juego, pensaba —Si fuera el otro celular...—, nunca lo terminaba, pues ese celular solo tenía recuerdos de lo que fue y recuerdos que prefería olvidar. Así que, ¡no!, de ninguna forma lo volverá a usar.
—Esta vez lo voy a cuidar—, reflexionó Diego en un amanecer.
El tiempo sigue su curso, con alguien en el centro temporalmente, hasta que alguien nuevo aparezca o un nuevo modelo salga al mercado. Todo cambia, conviene entonces no fiarse de la posición en la que uno se encuentra, pues eres quien usa, el más valorado o el más usado.

Ameeee sigan publicando más ❤️❤️❤️🙌🏽
ResponderBorrarGracias, no te pierdas de nuestras próximas publicaciones😊 .
BorrarEn definitiva, es una narración muy interesante y sobre todo realista, me sorprendió mucho la trama del cuento, se podría decir que atrapa la atención del lector y esa es la intención principal, espero sigan con el mismo entusiasmo de escribir tan buenas historias.
ResponderBorrarGracias por tu comentario Jasmin, como dices queremos que el lector se sienta identificado hasta cierto punto con la obra y su mensaje, sigue al corriente de las nuevas publicaciones ⭐
BorrarMuy buen cuento, me encanto la metáfora entre el celular y una relación sentimental, además tiene una gran mensaje acerca de la adicción al teléfono, perfecto para reflexionar sobre uno mismo<333
ResponderBorrarMuchas gracias por tu comentario Flor, es importante para nosotros tener una cercanía con el público y como dices la relación sentimental se desenvuelve de forma de como podría hacerlo en la vida real. 🌸
BorrarBuen cuento , me gustó la realidad que le dieron , no es como un típico cliché. Sigan así💖.
ResponderBorrarGracias por el comentario, mi grupo y yo quisimos traer algo diferente para ustedes, pero no fuera de la realidad. ¡Por favor sigue al pendiente y corre la voz! 🎙️
Borrarme gustó el relato, muy bueno para reflexionar 🐰
ResponderBorrarTotalmente de acuerdo. Esto se resalta más cuando se cuenta de una manera tan gratificante una historia, gracias por los ánimos. ✨
BorrarEstuvo muy interesante la trama del cuento y tambien sumamente reflexivo
ResponderBorrarMuchas gracias por los comentarios, mi grupo y yo quisimos resaltar el mensaje del cuento, ya que en la vida real nos puede pasar situaciones similares.
ResponderBorrarMe gustó la relación que usaron entre la experiencia del celular con la de su novia. A su vez, lo relatado es una situación que le puede pasar a cualquiera y nos dejan un mensaje realista. ¡Buen cuento!
ResponderBorrarEs genial que consideres que la situación relacionada es algo con lo que cualquiera podría identificarse, y que el cuento transmite un mensaje realista. ¡Agradezco tu apreciación positiva del cuento!
Borrar¡Muy buen relato! El tema es bastante interesante y me gusta sobre todo como plantearon la relación entre celular y pareja.
ResponderBorrarMe alegra saber que encuentras interesante el tema. La relación entre el celular y la pareja es un aspecto fascinante para explorar, y me complace que haya sido abordado de manera satisfactoria en el relato. ¡Gracias nuevamente por tu apreciación!
BorrarQue cuento tan interesante y novedoso, me encanta la temática. Sigan así ❤️
ResponderBorrarUna historia muy curiosa que te atrapa en unos cuantos párrafos 😊😊
ResponderBorrarUn cuento muy interesante, medio mucho gusto leerlo. Espero sigan publicando màs. :3
ResponderBorrarHola, soy Kevin Cerda, miembro del grupo 6. Gracias por tu comentario y espero puedas leer más de nuestros trabajos. ;)
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